Nota del autor: Se que ya van dos notas que escribo sobre gente muerta, si no les gusta, pues, jodanse :)
Epitafio sobre la tumba de Molière: “Aquí yace Molière, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad, qué bien lo hace.”
Nunca se debería empezar un escrito por el titulo, las historias que llaman la atención suele empezar por el final, que suele ser difícil de comprender pero impactante, eso fue exactamente lo qué le paso a Jose cuando murió, cuando te moriste Jose (he preferido usar su nombre real, debido a la naturaleza del asunto). Por feo que suene preocuparnos por eso, nunca sabremos con exactitud que sentiste o pensante en tus últimos momentos, mi padre opina que fue algo así como una sensación de extrañeza acompañada de un “¿por qué?”, si fue así lo lamento mucho, lo que más temo es que te halla dolido, así halla sido un poco no más, la autopsia sugiere que fue muy poco lo que duro consiente después de los tiros a tus órganos vitales, y los testigos aseguran que no tuviste tiempo de reaccionar, considerando lo fácil que era soprenderte con amagues que era, creo que sentiste miedo, es un atrevimiento, ya sabes, yo me atrevo a decir todo.
Las circunstancias en las cuales aconteció el hecho nefasto que acabo con su vida se limitan a describir el suceso, tratando de evidenciar el patrón cronológico que llevo al resultado evidente, algo así como una genealogía, una cronología o una fisiopatología (“Fisiopatología del asesinato”, alguien debería escribir ese libro) y no con esto quiero sonar cínico o jugar a mi clásica personalidad que evade el dolor con sarcasmos y chistes a poéticos, creo que me encuentro en un estado de negociación con la muerte.
Verán la mortalidad en esta carrera es una variable sine qua non, parece un trabajador más del hospital, y puedo decir que a pesar de que esto nos tomo de sorpresa y fue inesperado, no hay argumentos validos para discutir el hecho de fondo: Esta muerto. Causa, motivo, proceso, edad, fecha del año, objetivos cumplidos de la check-list de la vida, esas son variables que en nada cambian el hecho. Cuando le toca a uno, quien sabe que pase, cuando le pasa al otro, se vuelve evidente que hay cierta apatía por el hecho, en diferentes grados, puede que no te importe el muerte per se (estaríamos los dos en duelo en tal caso) si no la persona en duelo; Lo difícil pasa cuando es a alguien con quien estamos apegados quien nos deja, enferma y muere, se accidenta y muere, es asesinado y... muere, y no nos afecta por esa tontería del miedo a la finitud a la vida, nos afecta porque de repente el mundo tiene una nausea, La Nausea, la tiene uno, y la tiene todo lo que uno siente a su alrededor: ese perro, es nausea, esa silla es nausea, mi novia es nausea, tu amigo es nausea; lo único que se quedan sin ese sabor son los recuerdos que tenemos del muerto, parecen completos, parecen mas brillantes y vividos que antes, parecen en mas cantidad, parecen insuficientes y muy distantes o lejanos, como un recuerdo vivo de que los tiempos mejores han terminado y no volverán, como si la vida que se vivió fuera en ese momento la hubiésemos estado viviendo como si fuera la vida de otro, como una película, la dejamos pasar sin intensidad, sin caer en cuenta de. ¿O es esto solo una percepción depresiva del duelo? porque además de nauseoso, el mundo se vuelve lento y vacío, algo más frío y oscuro.
Es cierto, sentí ira, sentí odio, tomo un rato caer en cuenta que la venganza no llenaría el vació que sentía, tomo aun mas tiempo admitir que eso era cierto más allá de la frase de cajón que representa. Es cierto, al principio parecía todo un montaje. Es cierto, busque un culpable, busque razones (tal vez las hallamos encontrado, igual ¿qué importa eso ahora?). Es cierto, tuve llanto fácil, tuve anhedonia, apatía, abulia, tuve dolor, tuve sueño y tuve insomnio, no comí, es cierto, todo eso es cierto. No es cierto que lo halla aceptado, no es cierto que solo estoy triste por momentos, pero si quiero mejorar al respecto, como también mostrarle mis respetos. Llegué a querer creer, para bien o para mal, nunca llegue a creer que creía, seria mas fácil pensar que lo volveré a ver, en un lugar mejor, seria mas fácil pensar que el no se pierde de nuestras vidas, que sigue ahí viendo lo que se perdio, sin angustias ni remordimientos, en paz plena, sin dolor ni deseos, iluminado por sabidurías más allá de nuestra comprensión, Jose se ha vuelto omnipresente y nos sonríe mientras nos espera. Pero ¿qué importa si me abres las puertas después de muerto, o me encuentro con el gran vació de la nada, incapaz de percibir su presencia, de experimentar cualquier cosa?, ahí estuviste tu, así empezó:
Empezó como algo esporádico, ¿te di por sentado? sí, pero no fui el único. Veíamos Dragon Ball, jugábamos con el perro, aprendimos a montar en patines, usábamos fuegos artificiales improvisados, una habilidad que no he perdido pero últimamente no he practicado, me pregunto si aún la tengo; todas esas cosas de niños. Ah sí, casi olvido, la caja, fue una de las cosas mas divertidas que he hecho, mi niñez no hubiese sido la misma, justamente ayer veía como la alcaldía hacia una urna para abrir en 100 años, las de ellos tienen de todo adentro y de todo para conservarlo, la nuestra era una caja de zapatos con dibujos, algunos juguetes de promoción de gaseosa e instrucciones para armar juguetes de fuego con una chapa de coca-cola, no era necesario, recuerdo el método a la perfección.
Se volvió la adolescencia, los juegos de Play Station, las dudas sobre mujeres, amor y sexo. Se volvieron cervezas y mango en el patio de la casa de la abuela, de ganarle a los de Bastidas en Street Fighter, de cuidar la caja registradora, de ese tipo de cosas.
¿Y por qué fue que no envejecimos? La gente tiene varias teorías, algunas redondean el asunto: Creciste en el lugar equivocado, y por ende era fácil que enojaras a la persona equivocada. Aunque eso suena correcto, yo opto por una aun mas simple, simplemente te apagaste, en un instante.
¡Pero no termina ahí! No, ¡qué historia más emocionante!, sea que tu conciencia siga existiendo de alguna manera o no, la gente marcho en tu nombre, con dolor pero sin irá, cosa que no se ve en Santa Marta, eran centenares de personas, quien saben cuantos de recordaran al rato, qué importa, tu vida valia mucho más de lo que el que te hizo eso quería creer, tu vida fue manifiesto de una vida feliz, plena y equilibrada, una vida que varios envidiarían y muchos admirarían, la tendrán como modelo, se la querrán trasmitir a sus hijos, no sabes como, pero haz ayudado a mover los duros y complejos engranes del cambio, solo me queda la duda ¿qué hubieses logrado vivo? Tal vez escriba de ti, seguramente te volverás un personaje recurrente en varias de mis historias, superando desventuras, inmortalizado como idea, como héroe (los mártires no me convencen mucho) como personaje, por eso me negué a ver las fotos de periódicos amarillistas tan típicos y mal redactados de la costa, no necesitaba confirmar que estabas muerto, no quería recordarte con tu tono muscular perdido, livideses cadavéricas y heridas de armas de fuego, preferí las fotos de la marcha, las fotos de perfil de tu Facebook, era mejor recordarte como una idea, las ideas están vivas, ese era tu estilo, “Haz el Taz”. Pero ya es hora de separarnos por completo, me seguirá doliendo, se queda como un aguijón, pero necesito que me deje caminar, entonces, es duro, pero ahí va:
Por el tiempo que pasamos juntos: Gracias.
Por el tiempo que nos queda separados: Adiós.
Pronto te iré a visitar, allá, cerca al suelo.