Antíoco y Estratónice (Erasistrato descubre la causa del mal de Antíoco).Jacques-Louis David. 1774.
“Existen muy pocos trabajos que requieren tener un pene o una vagina. Todos los demás deberían ser accesibles para todo el mundo” -Florynce Kenned
Contextualización: Se aplica el termino lesbianismo a la homosexualidad femenina, debido a que los primeros grupos de mujeres homosexuales, eran poetas de la isla griega de Lesbos, en la actualidad, los hombres de Lesbos no tienen ningún problema en llamarse a sí mismos lesbianos, las mujeres elaboran una campaña para promover el desuso del término.
La cosa es la siguiente, uno ve la pornografía traducida, esa pornografía legar super estilizada, de actores trabajadores con familias normales, sí esa misma pornografía es la que traducen los españoles con su acento y su jerga. Es esa misma pornografía que nos cría, a nosotros los hombres, por efecto, defecto o virtud, todos tenemos un record de “minutos de pornografía vistos” (lo mismo que pasa con las millas aéreas o el tiempo de vuelo), así sean cero, pero son esos minutos los que influencian nuestras idea del sexo en las dudosas y misteriosas épocas de la virginidad. Por un lado, puedes haber visto mucho, y ser un tipo normal, o haber visto mucho y ser un pervertido, haber visto la cantidad normal de pornografía y crecer saludablemente, o no haber visto ni una pisca por considerarlo ofensivo y de alguna forma pensar que es un irrespeto y no hay que afanarse, o no haber visto nada queriendo verlo, sea porque te enseñaron que a las mujeres no le gusta el sexo, que a Dios no le gusta el sexo o que a tu salud no le gusta el sexo.
Pero en la vida real, la impresión de la primera vez, cambia, como lo es la guerra y una película de guerras, lo mismo le ocurre al sexo, es más cruel y menos heroico, es igual que el amor cursi y eterno del cine, rara vez logras quince posiciones en diez minutos, y claramente ella no gritará “dame tu polla tío” (y admítelo, si lo hiciera, querréis convertir tu estupefacción mezclada con repulsión, en alguna especie de bizarra excitación, en pocas palabras, te mentirías a que te gustara) tal vez diría alguna frase tierna, se reiría un poquito y respiraría de formas más diferentes (y agradables) que en las películas. Por otro lado, la realidad permite todo un mundo de posibilidades, en el porno de Hollywood, no hay fetichistas (claro que hay de todo en el porno, lo que quieras se tiene, pero el porno que se dobla no tiene sadomasoquistas), tendrá algunas palmadas vigorosas en las nalgas, que siempre se quedan detrás de una buena mordida en los labios, que en la vida real, pueden llegar a sangrar, pero no molestan ni duelen.
Esto del porno nos presenta una desventaja, claramente las mujeres han visto porno (o eso piensa el citadino contemporáneo) pero no han sido criadas por este, tal vez mas influenciadas quizás por padres, religiones o profesores (la verdad, no estoy seguro de que sea así, si al fin ¿Quién putas sabe las intenciones de una mujer? Que carajos pasa por esas cabezas, es un tormento para el distraído como yo) eso sumado a que toda mujer es diez años mayor mentalmente que sus homólogos masculinos, nos deja la sensación de siempre ser unos inexpertos, asa sea la primera vez de ambos. Es este mismo el motivo que a veces impulsa a los hombres que buscan mujeres más jóvenes, la posibilidad de enseñar, de tener la ventaja, de jugar con las fichas blancas del ajedrez, porque nosotros somos inseguros, a nosotros nos criaron por medio del cine, los mismos que criaron a nuestros abuelos, nos hicieron homofóbicos, misóginos y anti virginales (no es tampoco que ser virgen sea una virtud o una cualidad, no, para nada, no hay diferencia en “antes” y “después”, son estados generados por los tabúes) y además nos tiran a competir entre nosotros. Por eso es divertido que las cosas cambien, que parezcan fáciles, y que no requieran la aprobación de la luz pública, eso es lo que se disfruta en verdad. A muchos nos deja condénados a los deseos de una mujer, a otros a los deseos de nuestros amigos, y a otros nos condena a jamás ser capaces de amar (típico Don Juan de Facultad) o aun peor, jamás ser amados (NERD)
Al final, lo que quiero decir, es que la misoginia no es más que la bandera del hombre perezoso, mientras que la misandria es la solución de la mujer traicionada.

