domingo, 6 de diciembre de 2009

Cuento para Facebook: Para mañana


Para mañana.

Tú harta de tanta duda, Yo
de preguntarle al viento, Tú
¿qué donde conocí a la luna? ¿Yo?
¿Que en qué coños ocupo el tiempo?
En salir, beber, el rollo de siempre,
meterme mil rayas, hablar con la gente,
llegar a la cama, ¡y joder, que guarrada sin ti! (y al día siguiente…)”
-Extremoduro; Salir Beber.

No es para nadie un misterio lo fácil que nos es perder el tiempo cuando lo tenemos de sobra. De la misma manera que el estrés hace que una madre levante un auto para salvar a su bebe que se encuentra debajo, el estar ocupado haciendo cosas que nos molestan a diario en rutina, nos obligan a pasarla mejor en los ratos cortos que nos quedan para vivir, o bueno, al menos eso uno esperaría, hay quien necesita romperse una pierna y pedir unos meses de incapacidad para viajar a Florencia para descansar y aprender de la vida y la historia. Dado la innegable tendencia que tenemos todos para posponer o aplazar lo planeado, o más bien planear (el gran mal: El pasado fue, el futuro es incierto, el presente es lo único que tenemos, pero lo vivimos en la consecuencia del futuro inmediato motivados en copiar o evitar experiencias de un pasado; o en palabras simples, el presente es una ilusión) se me presenta la posibilidad de encontrar ocio en el ejercicio simple de la mecanografía, escribo no por escribir, escribo porque quiero hundir las teclas del computador de la forma correcta sin mirarlas lo más rápido que pueda, produce un sonido acogedor. Aclaración oportuna y pertinente, ahora sigamos con el cuento.


En el mundo del mañana no habrá facultad de teología, no me veré dispuesto a subir hasta ahí arriba para ver mi nota de una materia que es pre requisito para otra completamente idéntica e homologa.

En el mundo del mañana no habrá tampoco sacerdotes, chamanes, imanes, rabinos, monjes o lo que sean, como mucho menos habrá entonces festividades religiosas e iglesias, todo eso va a acabar, porque pienso destruirlas todas, acabar con todas.

Empieza con un club de la pelea y jabón y volando uno que otro edificio, protegiendo a los laicos y matando a los demás, así alrededor del mundo, dejando un mensaje y una intención, amenazando el próximo blanco, secuestrando y cultivando drogas, manipular las elecciones, espiar enemigos, llegar al poder, cumplir la meta.

En el mundo del mañana no va a haber facultad de teología, porque mañana voy a dejar mi maleta bajo los pilares, y nadie va a querer subir a la facultad por miedo a quemarse.


Nota del autor: El terrorismo esta mal.

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