
Los siguientes son hechos que acontecieron a Camilo el día que tomo un bus por primera vez. Camilo tenía ocho meses de edad, así que no había articulación de palabras o comprensión de estas mismas por su parte, a pesar de todo, recuerda perfectamente el hecho.
Sucedió que su madre lo envolvió en una sabana rosadita y le puso un gorro blanco tejido a mano en su cabeza, lo cual ocultaba el pelo y daba una sensación de molestia, a la cual tuvo que acostumbrarse rápidamente debido a que todavía no controlaba bien sus manos, además que están envueltas junto con el resto de su organismo (menos la cara, por que necesitaba respirar). Ya vestido, Camilo fue cargado y llevado a un paradero, donde su madre extiende la mano para pedir el bus, incomoda y torpe logra subir, pasar el controlador y pagar la tarifa, un joven les sede el puesto, y se sentaron.
Camilo recuerda perfectamente como el sonido del motor lo calmo y lo durmió, como entre el tumulto y la sacudida, y las imágenes rápidas pasando por la ventana no impidieron que tuviera uno de sus primeros contactos oníricos.
Cuando Camilo despertó, el pediatra todavía estaba ahí. Así recuerda Camilo su primer viaje.
Otros cuentos de Camilo:
Camilo en el cerebro: http://afavordemicordura.blogspot.com/2009/05/camilo-en-el-cerebro.html
Camilo en el Riñón (más que una continuación): http://afavordemicordura.blogspot.com/2009/06/camilo-en-el-rinon-mas-que-una.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario